Introducción a la alimentación complementaria.

Introducción a la alimentación complementaria.

 

Esta no es una lectura super rápida, es un post más largo de “lo normal”, así que siéntate con tiempo y una taza de infusión, porqué leerás durante 10 minutos y encontrarás recetas, reflexiones e información muy valiosa. Si ahora no tienes tiempo puedes leerlo por “capítulos”.

Fíjate en la frase: alimentación complementaria. Esto quiere decir que complementa, alimento que se le añade a algo para completarlo o hacerlo entero.

Se recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida, a partir de ahí introducir la alimentación complementaria adecuada a la edad del bebé. El alimento principal durante el primer año de vida de un bebé es la leche materna (recomendaciones del Comité de Lactancia Materna y AEP http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/recomendaciones-sobre-lactancia-materna-comite-lactancia-materna ): esto lo tenemos que tomar como una época de transición entre la teta a demanda y el introducir otros alimentos hasta llegar a ingerir un plato (tamaño adecuado a su edad). Esta transición comporta que el sistema digestivo del bebé se adapte a otros alimentos y a otra forma de digestión. Se recomienda la lactancia para un mínimo de 2 años.

En el caso del biberón con leche de formula, hay pediatras que recomiendan empezar con la alimentación complementaria más pronto, pues los alimentos que le puedas aportar serán de más calidad y más nutrientes para el bebé que lo que aporta la leche en polvo, esto no quiere decir que se deba dejar el biberón, y menos si al bebé le gusta y disfruta y además por logística le va bien a la familia.

El método “baby led weaning” es un libro americano escrito por Gill Rapley y Tracey Murkett “Baby-led Weaning: Helping Your Baby to Love Good Food” publicado por primera vez en 2008 que ha tenido mucho éxito. Yo me alegro de este libro y su fama porque ha ayudado a cambiar muchas cosas encalladas respecto a la manera de alimentar a nuestros hijos. Pero los cambios no suceden de un día para otro, y sobretodo si se trata de llevar a cabo una crianza respetuosa hay que aplicar el sentido común y atender a las necesidades de cada familia. Es un buen momento para revisar tus límites, inquietudes y miedos respeto a las habilidades y capacidades de tu hija/o.

Primero de todo decir que este “método” es más antiguo que el ir a pie. Antiguamente no había batidora ni pasa-purés. Lo que nos viene a contar es que el bebé tiene la capacidad de masticar la comido aún sin dientes y que no hace falta darle siempre la comida triturada.

Esto se ha hecho siempre, de verdad!

Lo que pasa que en algún momento de la historia el puré ganó terreno al plato de trozos. Si paramos a pensar las razones (las exactas las desconozco con certeza, no he investigado) son:

  • Las prisas: con el puré “se va más rápido”
  • Asegurarte que el bebé traga: el miedo a que esté mal alimentado o le falten nutrientes, debemos recordar épocas pasadas donde por culpa de guerras y demás la gente había pasado hambre, esto condiciona mucho al adulto. Y además fuerza al bebé a tragar en vez de comer según sus necesidades.
  • Las marcas de comida para bebé: ya hace muchas décadas que han ganado terreno, hasta tal punto que parecía que si no comprabas una papilla en polvo de la marca XXX estabas alimentado mal a tu hijo. Esto mermó la confianza de las madres a cocinar para sus hijos! y nos hizo dependientes de la industria, en los anuncios se aseguran de resaltar que es la manera de aportar los nutrientes que le faltan a tu hijo, enriquecidos con XXX, como si una naranja no aportara nada! Increíble pero cierto!

Yo no voy a hablar directamente del “método BLW” voy hablar de la lógica y la observación, de confiar en tu hija/o y en sus capacidades y habilidades… voy hablar de lo que aprendí, de haber hecho cursos sobre crianza y alimentación, de mi experiencia como madre, y sobretodo de escuchar a muchas madres.

 

Mi experiencia:

Tengo dos hijos, uno de 14 años y uno de 4 años.

Con el primero, en el 2002, ya empecé de una manera respetuosa con la introducción a la alimentación.

Todo empezó cuando en una visita a nuestro medico de familia homeópata yo le comenté que cuando estaba comiendo, mi hijo, que en aquel entonces tenia 4,5 casi 5 meses, me cogía la comida del plato, y yo me sorprendía. Su repuesta fue- muy bien!-. Claro, aunque yo no sabia de lactancia materna (lo hacia por puro instinto y alguna cosa que escuchaba por ahí) a mi me sonaba raro, sabía que tenia que cumplir los 6 meses. Pero el Dr. me animó a que le dejara probar estando yo con él, y que empezara por zanahoria, según mi médico la zanahoria es el mejor alimento para empezar a dar a un bebé, y se la ofrecía en zumo o al vapor en tiras.

Os aseguro que el libro no se había escrito aún, y que simplemente su consejo nacía de la observación y de su gran conocimiento y sabiduría.

 

Si tu bebé te pide ingerir otros alimentos, dáselos!

Esto no hizo cambiar mucho su dieta, solo empezó a probar algún sabor, no era cada día, de vez en cuando. Hacia los 6 meses ya le empecé a dar más alimentos, siempre cocinados por mi, a pesar que en aquella época no se había prohibido a los pediatras y enfermeras dar a las mamás un “sobrecito de leche de fórmula o un sobre de las papillas de caja”.

Recuerdo hacer la revisión pediátrica en el Centro de Salud Publico (CAP, en Catalunya), y cuando el pediatra me daba el sobrecito de leche o de papillas yo me aterraba de dudas por si lo estaba haciendo mal. Incluso un día le pregunte que si yo le daba el cereal, mijo o arroz hervido por mi a veces con alguna verdura estaba mal! y su respuesta fue un poco rara, como si no estuviera seguro: sí, se lo puedes dar pero dale también esta papilla de la farmacia.

Afortunadamente esto hoy en día está prohibido en España, pero os aseguro que engendraba muchas dudas y desempoderaba a las madres y padres!

Las papillas de sobre de las cajas llevan azúcares añadidos que no son recomendables para el bebé.

Recuerdo disfrutar mucho de esta etapa de mi hijo, aprendi a cocinar mucho más sano, descubrí otros alimentos como las algas o otros cereales como por ejemplo el mijo.

 

Tenemos una cita para cenar!

Las comidas no solo son un momento de ingerir alimento por necesidad, son un momento importantísimo en nuestras familias!, nos juntamos, hablamos de lo que nos ocupa ese día, compartimos un momento, una comida, todo esto lleno de sensaciones. Las comidas son un acto social.

Como los bebés aprenden imitando es importante que desde que nacen también formen parte de este acto, seguramente muchas mamás y papás comen con ellos en brazos, a otros no les gusta tanto tenerlo en brazos mientras uno come pero igualmente el bebé puede estar cerca y en la mesa. La razón es evidente, porque forma parte de la familia y es el momento en el que la familia se reúne alrededor de la mesa.

Siendo así aparece un momento MUY CLARO en el que el bebé desea coger tu comida, hasta el momento no daba señal de que eso le interese, pero de repente mira atentamente cuando coges la comida del plato y sigue con la mirada hasta que te la llevas a la boca, y esto le fascina! luego parece que lo quiera comer!

 

Si!  El bebé es inteligente!  este es un muy buen momento para darle a probar el alimento.

A mi me da pena cuando veo que a un bebé se lo separa de los demás para comer*, incluso come otro tipo de alimentos. Ya no digamos si tiene que alimentarse con “potitos”, algo que ni un adulto se comería, que por cierto, algunas marcas muy conocidas y usadas de “potitos” llevan azúcar en cantidad nada recomendada, bueno, no se recomienda dar azúcar a un bebé, no lo necesita, solo el natural que aporta la propia comida (fruta, verdura, cereal…)

*Ojo! a veces por logística no puede ser, porque el padre o la madre llegan tarde del trabajo, o porque al mediodía no comen en casa o lo que sea … evidentemente me refiero que la costumbre sea comer juntos siempre que se pueda. Evitar la costumbre de que coman por un lado los niños y después los adultos.

Por ahí dicen que es importante que haya diferentes señales para empezar a hacer esto: que se siente solo, que pueda coger con la mano el alimento y llevarlo a la boca, yo discrepo. Creo mucho más importante el hecho que le llame la atención y quiera. Negar esta fase es negar su verdad y necesidad; y además las habilidades en la psicomotricidad varían mucho según el bebé y sin ser motivo de alarma. La diferencia es que en vez de que el bebé esté sentado en una trona estará en el regazo de mamá o papá y será sostenido adecuadamente por los brazos protectores. De esta manera la postura del bebé es adecuada para ingerir y gestionar los alimentos. Porque estar tumbado ya nos dice la lógica que no va bien para comer.

Los bebés están preparados para masticar aunque no tengan dientes, sus encías y mandíbula son fuertes y la saliva y jugos gástricos completarán la digestión. Los bebés tienen habilidades y están capacitados para hacer muchas cosas, si anulas una de sus funciones esto puede tener consecuencias negativas: si anulas su capacidad de masticar dándoselo todo triturado podrías estar allanando el camino para que aparezca una atrofia en la zona mandibular, problemas con los dientes y atrofia craneal conllevando problemas respiratorios, o sea toda la zona alrededor de la boca y la mandíbula podría verse afectada. Por eso es muy importante permitir que el niño mastique, aunque le quieras dar alimentos triturados da la oportunidad de que el bebé pueda hacer lo que ya sabe hacer, ellos tienen el instinto de no atragantarse mucho más despierto y arriba en la garganta que los adultos, saben como gestionar en el caso de tragar “mal”.  Una Reflexión: si no dejamos que el bebé se auto gestione cuando se atraganta, ¿sabrá hacerlo cuando tenga dos años? pues si lo “rescatamos” en cada pequeño atragantamiento y  siempre le damos la comidita triturada seguramente perderá esta capacidad.

Al ser un acto social-familiar es importante compartir la comida, todos comemos lo mismo más o menos, normalmente no hacemos una comida distinta para cada uno de los de la mesa. A veces si, pues lo mismo con el bebé. Vuelvo a recordar el sentido común y las necesidades de cada familia!

Es un buen momento para revisar lo que comen los adultos. La comida sana y variada es cada vez más importante en nuestras vidas dado que los alimentos ya no son de la misma calidad, por la contaminación medioambiental y por el ritmo de vida que llevamos. Así que te puedes tomar este momento tan mágico e importante para ver que estás comiendo y si es necesario hacer alguna variación en tu menú.

Lo que si es importante cuando le ofreces trozos, tanto si está en una trona como si está en tu regazo es que tu estés allí observando y acompañando. Los bebés pequeños saben gestionar perfectamente la comida y no se atragantan.  A veces da esa sensación pero su reflejo de atragantamiento es mucho más rápido que el del adulto, se ve que está más arriba en la zona de la garganta. Pero hay que estar allí observando, también porque es una nueva etapa para tu hija/o y esto es muy bonito, estar cerca y ver como sucede y como avanza.

Si está en una trona no lo ates, déjalo más libre por si debes sacarlo y ayudarlo a expulsar algún alimento. Seguramente nunca tendrás que hacer esto, pero con los pequeños nunca se sabe. Si lo tienes que ayudar lo cogerás tranquilamente y lo pondrás con la cabeza más abajo que el cuerpo, inclinado hacia delante boca abajo. curso de primeros auxilios

 

Cómo le damos y qué?

Los alimentos se deben introducir uno a uno para observar que le sienta bien y que no. Si al inicio mezclas dos o más alimentos te será difícil ver que NO le va bien.

Hay que tener en cuenta que el alimento principal sigue siendo la leche materna o el biberón y por lo tanto no importa tanto la cantidad de comida que ingiera. De esta manera se hará todo respetuosamente según las necesidades del bebé. No hay que forzar a comer, hay que dejar que descubra la comida, que experimente con nuevas texturas, nuevos sabores.

Puede que tu bebé tenga 4.5 meses y ya quiera comer algo! bueno, si realmente las ganas del bebé son muy fuertes déjale probar alguna fruta o verdura, seguramente empezará por chupar y probar el gusto pero realmente no comerá demasiado.

Hay bebés que les das de probar la comida y enseguida se animan y comen “mucho” y hay bebés que van muy a poco a poco, mientras tenga la leche materna o el biberón no hay porque preocuparse.

Le damos lo mismo que comes tu, pero sin sal y adecuado a su edad. Es decir, si como brócoli con sala de roquefort pues al bebé le doy el brócoli al vapor o hervido sin sal ni salsa.

Si como manzana, pues al bebé se la puedo hervir o hacer al horno.

La zanahoria es un excelente alimento para empezar, pero cruda es muy dura para que las encías las puedan triturar, entonces se la puedes ofrecer al vapor cortada en tiras.

Es aconsejable ofrecer el alimento de manera que sea sencillo para que el bebé lo pueda coger con la mano, por ejemplo el brócoli es como un arbolito y lo puede coger por el “tronco”, los alimentos los cortarás a tiras para que pueda agarrarlos bien. Los frutos secos son difíciles de masticar y además son pequeños y podría atragantarse. Pero la carne cocida, hervida o a  la plancha también se la puedes ofrecer cortada en tiras o pequeños trozos, o de manera que la pueda coger con la mano, por ejemplo una costilla de cordero es fácil de coger.

Cuando ya le has introducido el cereal y tocan macarrones, pues al bebé le hierves la pasta más que al dente, que quede blandita, y no le añades sal.

Si la madre o el padre o la familia cercana tienen alergias o intolerancias a algún alimento estos serán los últimos que se introduzcan.

Otra cosa! no se tu, pero yo como purés, humus y cremas de verduras! con esto quiero decir que no dejes de hacer cremas o purés si tu ya sueles hacer, no por introducir el alimento en trozos hay que dejar de triturar si es un plato típico de tu menú! Con sentido común 😉

 

Esas trampas y engaños a los hijos para comer…

Ya que estamos en el tema, menciono las trampas para comer.

Todo lo que he escrito en este post es para hacer una educación sana y agradable, para hacer de nuestros hijos fuertes y responsables a todos los niveles: físico, emocional, psíquico, con la base de una buena salud. No forzar pasos de madurez ni psicomotricidad, no forzar a lo que no está preparado.

El comer es una acción muy amplia y nosotros damos el ejemplo y les enseñamos.

Engañar a un bebé con un juego como “viene el avión” para que abra la boca, o poner una móvil con dibujos animados de “pepa pig” o el ipad, o intentar distraer al bebé, esto solo hace que desorientar al hijo y si se convierte en un hábito porque siempre haces así, él no estará aprendiendo, no se podrá escuchar y no sabrá cuales son sus necesidades reales. En poco tiempo puede perder este instinto y empezar a comer sin sentido. Todas estas acciones nacen de una inseguridad o de un miedo del adulto, nada que ver con las necesidades reales del bebé.

Esta manera de introducir el alimento ayuda a reducir la obesidad en un futuro, el bebé tiene la capacidad de regular su ingesta de alimento, los bebés alimentados con lactancia materna saben regular perfectamente esta capacidad y esta manera de introducir el alimento sigue respetando esta capacidad. No podemos obligar a comer a nadie!!!

Chantajear con la comida o castigar es una mala vía si lo que quieres es que su manera de comer sea sana! Eso de: “si haces esto te quedas sin cenar!” es un castigo con un gran peligro detrás. Tu no quieres que tu hijo coma si se porta “bien”, tu en realidad quieres que tu hijo coma cuando tiene hambre y para alimentarse y nutrirse.

O cuando no se dicen las cosas por su nombre! Nunca a un alimento lo puedes llamar caca : “No comas esto que es caca!” La caca es la caca, y el alimento es el alimento, incluso cuando crees que puede ser perjudicial para él. Pero esto con todo! Hablar con propiedad para no confundir al bebé y que luego la caca le sea un problema para él.

 

Come por ansiedad

El darle un trozo de pan cuando llora o está inquieto le está enseñando a alimentarse mal, a tapar emociones con la comida, seguramente cada vez que se sienta nervioso o inquieto o “le pase algo” irá a buscar comida el resto de su vida, con lo cual ya vemos que no es una acción sana.

Aquí es cuando una tiene que revisar sus miedos. Es probable que la madre que se preocupa demasiado y está nerviosa por si le falta algún alimento no tenga razones reales para preocuparse (siempre hablo teniendo en cuenta que el bebé está bien de salud), puede que venga de tus inseguridades i/o problemas tuyos, incluso heredados. Hay que confiar en los bebés, siempre que las cosas se hagan con lógica! Darte la oportunidad de aprender y equivocarte, pues estamos haciendo las cosas de distinta forma a como nosotras las recibimos y esto llama a nuestros “fantasmas del pasado”, pero si tu quieres la mejor educación para tu hijo, pregúntate si esta nace de tus miedos o de tu serenidad. Y si realmente tus miedos son fuertes sé sincera contigo misma y haz lo que puedas! al fin y al cabo es vuestro día a día, y las angustias no tienen porque dominar vuestra relación. Hay madres y padres que optan por hacer un mix, les dan trozos y también purés.

 

Algunos buenos hábitos:

·  Cocinar al vapor, hervido, al horno o a la plancha es más sano que frito.

· Siempre intenta poner el mínimo de agua para aprovechar todo los nutrientes, esto no quiere decir que no hiervas más de lo normal por ejemplo el arroz o la pasta para que esté más blandito.

· Usa alimentos cotidianos, seguramente en el embarazo ya te habrás revisado tu alimentación para que sea más consciente y sana.

· No le añadas sal

· Evita el azúcar

· Evita comidas preparadas

· Ofrecer agua

· Ofrecer el alimento según la época del año

Alimentos o recetas:

Se acoseja empezar por grupo de alimentos, por ejemplo: por verduras, o por fruta o por cereales.

Y empezar de uno a uno para observar que no le sienta mal. Una vez le has introducido un alimento y comprobar que no le sienta mal ya lo puedes mezcal con otro alimento. Poco a poco y sin prisas!

  • Zanahoria cortada en tiras al vapor, 2-3 minutos
  • Brócoli al vapor.
  • Aguacate cortado en tiras-trozos grandes
  • Manzana al horno
  • Plátano
  • Boniato al horno
  • Zanahoria licuada
  • Mijo con zanahoria o calabaza, hervido con agua.
  • Arroz integral hervido con un ajo y alguna verdura, y un chorro de aceite de oliva virgen crudo.
  • Patata con judías y un chorro de aceite de oliva virgen crudo.
  • Una costilla de cordero a la plancha
  • Caldo de pollo con verduras troceadas
  • Avena con manzana. Cortar la manzana en trozos, añadir copos de avena y puedes añadir un poquito de agua. Si toma biberón puedes añadir leche de formula, pero si es de leche materna no tiene sentido introducir la leche de formula pues los otros alimentos le aportarán más nutrientes, así que también puedes añadir tu leche.
  • Humus de garbanzos: Garbanzos cocidos, un poco de tahin (pure de sésamo) un chorrito de aceite de oliva virgen.

Recomiendo el libro de Montse Bradford, “La alimentación de nuestros hijos, para crecer con salud y vitalidad”. Ella trabaja una alimentación energética. La única pega es que utiliza muchos ingredientes que no son de nuestra tierra, a mi esto me cuesta, prefiero alimentos cercanos y de nuestra cultura mediterránea, pero me sirvió de guía y de recetario aunque a veces le cambio ciertos ingredientes.

 

Como madre tu también puedes ver si tu bebés está sano:

-Un niño está sano cuando es feliz, activo y juega.

-Porque aumenta de peso

-Duerme bien

-Es creativo

-Tiene energía

-Tiene apetito

-Hace bien la digestión (recuerda que cuando introduces el alimento cambia sus mecanismo de digerir y lleva un tiempo de adaptación, por eso puedes ver que tal cual entra el alimento lo caga, ves trocitos de su comida, es normal)

-Elimina con normalidad, hace cacas y pipis.

A veces para valorar todo esto No debes compararte con los comentarios de otras madres, hay que tener en cuenta que cada una expresa diferentes y cuenta desde diferentes perspectivas. Lo digo por aquello de: “los hijos de las vecinas siempre duermen más”, “comen bien y todo les gusta”, etc.

 

Ante la duda consulta con tu pediatra.

Pero aún si consultas temas de nurtición con tu pediatra que sea con sentido común!

Una vez, en uno de los  grupo de crianza acudió una mamá totalmente confundida y llena de dudas. Había hecho la revisión con el pediatra de los 6 meses, hasta el momento le decía que la teta a demanda pero en esta revisión le dijo que a partir del día siguiente le podía dar las 5 papillas a su hijo! A todas nos rechino! no tiene sentido dar leche materna a demanda y al día siguiente poner horarios en la comida y además con cantidades especificas y nuevos alimentos.

Es importante poder confiar en tu pediatra, si no te gusta o su metodología no te resuena y no es afín a tu crianza, cambia de pediatra, porque tendrás que consultarle muchas cosas y en momentos críticos para ti!

 

Otros libros recomendados:

“Mi niño no me come” de Carlos Gonzalez.

“Se me hace bola” de Julio Basulto.

Anna Santos

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